La oración | Te suplicamos Señor

November 15, 2019

 

 

La oración | Te suplicamos Señor

Letra: Esteban Gumucio

Música: Andrés Opazo

Adaptación y arreglos: Canto Católico

 

La fundación Canto Católico ha querido realizar un aporte ante la crisis que está viviendo la sociedad chilena. Pensamos que la clave para entender lo que está ocurriendo, y para encontrar un camino de paz y de justicia, sólo puede encontrarse y obtenerse de Dios. Por eso creemos que la oración tiene un rol crucial. Por una parte, porque en ella presentamos nuestros sufrimientos y esperanzas a Aquél que todo lo puede, el único capaz de poner verdadero remedio a todo dolor y de traer al mundo la verdadera justicia. Y por otra, porque en la oración recibimos la gracia necesaria para poder comprender con hondura la realidad, al hacer nuestros los ojos de Jesús, su mirada y su criterio.

 

“La oración” es una de las obras maestras de la música católica chilena. La letra fue escrita por el sacerdote Esteban Gumucio ss.cc. -hoy Siervo de Dios- y fue musicalizada por Andrés Opazo, del conjunto Los Perales. El texto aborda con gran sensibilidad el sufrimiento cotidiano de hombres y mujeres, el cual es presentado a Dios con apremiante súplica. De este modo, el texto es más que una letra de canción: se trata de una verdadera oración de intercesión por las necesidades concretas de cada persona.

 

La frase final de la canción: “Tú, Señor, que puedes esto y mucho más todavía, / recibe nuestra alabanza por Jesús y con María” es cantada con mucha frecuencia en la iglesia chilena al final de la oración universal, para expresar la confianza con la cual nos acercamos al Señor a pedirle por nuestras necesidades.

 

El arreglo de la versión que estamos presentando es principalmente un arreglo coral para voces mixtas, que en esta ocasión ha sido acompañado por una guitarra a partir de la primera estrofa, y también por un cello en la tercera estrofa. La letra y la melodía están basadas íntegramente en la versión original de Los Perales. Se ha respetado la mayor parte de la rítmica original, tratando de mantener su espíritu melódico. No obstante, se han hecho algunos cambios considerando las necesidades del formato coral. En cuanto a la armonía, esta versión rescata las cadencias de la versión original, pero también se aparta sutilmente en algunos compases.

 

El arreglo comienza con una introducción original, que no pertenece a la versión de Los Perales. Consiste en un trozo contrapuntístico de “Ahs”, que expresa un lamento profundo, desgarrador y múltiple, en el cual se reflejan los sufrimientos que luego serán presentados al Señor. No puedo dejar de pensar en el dolor y las angustias de miles de chilenos -de todas las condiciones, sufrimientos que se han vuelto claramente visibles durante las últimas semanas. 

 

Empieza la primera estrofa a cargo de los varones, quienes con su voz grave resaltan la hondura desde la cual brota la oración: “Te suplicamos, Señor, que manifiestes tu bondad”. Cuando ya no hay más qué hacer, el ser humano levanta los ojos y se dirige a Aquél que todo lo puede y que tiene compasión por todos (Sab 11, 23). Luego se suman las mujeres, formándose un coro mixto que universaliza la resonancia de la súplica: “salva a todos cuantos sufren la mentira y la maldad”. En adelante continúa el coro mixto pidiendo al Señor por diferentes situaciones, enfatizando de manera diversa cada una de ellas. Por ejemplo,